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martes, 17 de marzo de 2020

La recesión económica alemana parece inevitable




ALEMANIA / ECONOMÍA / (EUROPA) - La economía alemana estaba ya estancada antes del coronavirus y la epidemia se presenta como la puntilla final para la locomotora europea. Ayer el DAC 30 perdió casi un 8%, la peor caída de la bolsa de Frankfurt desde el 11S y hoy el presidente del prestigioso Instituto Ifo de Múnich dice por primera vez en voz alta lo que todo el mundo está pensando, que la recesión es ya «inevitable». En una entrevista publicada por Augsburger Allgemeine, Clemens Fuest valora positivamente las medidas tomadas hasta ahora por el gobierno de Berlín, pero recuerda que «muchos virólogos están advirtiendo que el virus puede desaparecer en el verano, cuando aumenten las temperaturas, pero que volverá en el otoño». «Entonces no podrá evitarse una recesión», adelanta, por lo que aconseja que «el gobierno federal debe intensificar sus ayudas». «Las medidas anunciadas apuntan en la dirección correcta. Sin embargo, las industrias involucradas necesitan un apoyo sustancial de liquidez para que la crisis no lleve a las empresas a la bancarrota cuyo modelo de negocio es realmente saludable», diagnostica.

  •   La economía alemana, con su potente sector exterior, está especialmente expuesta a los efectos del COVID-19  


Las medidas tomadas hasta ahora consisten en que el gobierno alemán facilitará la reducción de jornada con garantía de empleo y articulará un fondo de liquidez como primeras medidas de choque contra la epidemia del COVID-19. Los partidos de la gran coalición, el bloque conservador y los socialdemócratas, han consensuado ese primer paquete coyuntural para salir al paso de los efectos económicos del coronavirus, con una reducción sustancial de los requisitos exigidos a las empresas para la aplicación del Kurzarbeit (régimen de jornada reducida que puede solicitar el empleador, que a cambio se compromete a conservar los puestos de trabajo y volver a las condiciones previas cuando se supere la crisis). 





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Bastará con que el 10% del a plantilla se vea afectada de una u otra manera por la pandemia La Agencia Federal de Trabajo abonará el 60% del sueldo neto que dejen de percibir los empleados por la reducción de jornada y las cotizaciones sociales al completo que habitualmente paga la empresa. El cambio se incluirá en una ley sobre empleo que está en trámite y que el gobierno alemán espera que pueda entrar en vigor en cuestión de semanas.


El acuerdo incluye también el compromiso de dialogar con las asociaciones empresariales para establecer ayudas de liquidez para las compañías que se vean especialmente castigadas por la epidemia del coronavirus y en conjunto prevé incrementar las inversiones previstas para los próximos cuatro años en 12.400 millones de euros. «Reforzaremos las inversiones del Gobierno federal en 3.100 millones de euros cada año entre 2021 y 2024 y así elevar la senda de inversión acordada y posibilitar nuevas prioridades por un total de 12.400 millones de euros», concreta el texto del acuerdo al que han llegado los partidos de la gran coalición alemana.

La economía alemana, con su potente sector exterior, está especialmente expuesta a los efectos del COVID-19 y la Federación de la Industria Alemania (BDI) ya había advertido anteriormente que la mayor economía europea podría entrar en recesión a causa del frenazo que supone el coronavirus. Alemania, el sexto país más afectado por la nueva enfermedad, ha registrado hasta el momento más de 1.100 infectados y ya ha comunicado sus primeros muertos.   



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La agencia de calificación Moody's también ha alertado que las consecuencias de la propagación del coronavirus en la economía de Japón, Alemania e Italia, llevará a situaciones de recesión técnica en 2020. «El alcance total de los costes económicos no estará claro durante un tiempo. Los miedos de contagio afectarán al consumo y la actividad empresarial y, cuanto más tarden los hogares y las empresas en recuperar la actividad normal, mayor será el impacto económico», ha explicado su vicepresidenta Madhavi Bokil. Para Alemania, calcula que su PIB registrará como máximo un alza del 0,3% este año, siete décimas menos de lo previsto. Si el impacto económico se extiende hasta finales de año, puede llegar a contraerse un -0,3%.

Según los últimos datos oficiales disponibles, la economía alemana volvió a mostrar un estancamiento en los últimos tres meses del ejercicio precedente. La Oficina Federal de Estadística, Destatis, constató que el PIB alemán registró un crecimiento nulo (+0,0%) entre los meses de octubre y diciembre de 2019, un nuevo paso atrás en la recuperación económica que tomaba por sorpresa a los inversores, ya que el pronóstico era de al menos un crecimiento testimonial del 0,1% en ese último trimestre. Y antes de estallar la crisis sanitaria del coronavirus, ya se esperaba que la economía del país se contrajese de nuevo en los tres primeros meses de 2020. El economista jefe de Deutsche Bank, Stefan Scheneider, calcula que el coronavirus podría suponer un zarpazo inicial de dos décimas al crecimiento alemán, que en una situación como la actual, condenaría al país a registrar una nueva caída del PIB.



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